Revista h

Edición N°75

Todos los periodistas tienen un sueño: un editorial que siempre anhelaron escribir. Este es el mío. Y sabrán disculpar la banalidad, porque ciertamente no pierdo de vista que el mundo está fundido, no pierdo de vista los escándalos de la política local, ni me olvido de las cuentas a fin de mes que no sé cómo voy a pagar; pero esos gritos de gol y esos rostros felices y llorosos que nos regaló la Selección son esa noticia que siempre estuve esperando comentar. Uno se hace periodista para contar cosas así: la historia del hombre que mordió a un perro –y no al revés– y la crónica de cómo el Perú volverá al Mundial. No las cosas de vida o muerte, sino las que de verdad importan. Los escépticos –esos que ven al fútbol desde una poco disimulada superioridad moral, cosa de bárbaros y animales– dirán que eso no cambiará nada. Tienen la razón de su lado. Pero el fútbol es un acto de fe, y desde ese estado de consciente irracionalidad prefiero esta vez pensar que esto puede cambiarlo todo. Que si ellos –los muchachos de Gareca– fueron capaces de romper ese círculo tan vicioso, no hay círculo vicioso que no podamos romper. Hemos descubierto una energía de la que no teníamos noticia. No la desperdiciemos. Hay muchos otros maleficios y ciclos que podemos enfrentar. No perdamos el impulso.


Jaime Cordero
Editor


(+51) 202 3000
contacto@revistah.pe